Antonio Mairena Foto Jose Manuel Navarro
Antonio Mairena Foto Jose Manuel Navarro
Antonio Mairena
es el nombre artístico de Antonio Cruz García, cantaor de flamenco. También conocido en sus comienzos como El Niño de Rafael y Niño de Mairena. Nació en 1909 en Mairena del Alcor (Sevilla) y murió en Sevilla en 1983 a los 73 años de edad.

Familia
Su familia era de ascendencia gitana procedente de Utrera, asentada en Mairena del Alcor. Sus padres tuvieron seis hijos siendo Antonio el mayor de ellos; dos de sus hermanos Francisco (Curro Mairena) y Manuel (Manuel Mairena) también fueron cantaores de relevancia.
Inicios
Su padre tenía una herrería donde Antonio se inició desde muy niño en la profesión familiar sin poder acudir a la escuela con regularidad. Sus emotivos recuerdos del trabajo de la fragua cargarán de simbología estos elementos constituyendo un motivo metafórico muy repetido en su cante y sus textos. Durante toda su vida luchó por remediar esta carencia de formación leyendo e incluso acudiendo a academias nocturnas para aprender a escribir. Se inició en el ambiente flamenco de su familia, muy aficionados al cante flamenco. Cuenta en sus memorias que su primera actuación se produjo en1920, siendo niño aun, en una fiesta familiar, con motivo de la estancia en Mairena del bailaor Faíco, Antonio interpretó un tango de Pastora Imperio, titulado, "Soy grande con ser gitano", que causó sensación entre los asistentes.
Debut
Comenzó a cantar en algunas reuniones familiares, bautizos y bodas y alguna que otra vez en algún café de Carmona. En 1924, participó en el concurso de la Feria de Alcalá de Guadaíra. Tenía 14 años y cantó por seguiriya y soleá con tanto arte que ganó el primer premio, dotado con 20 duros, aquel mozalbete comenzaba a ser conocido con el sobrenombre de Niño de Rafael. Poco tiempo después sus conocidos empiezan a llamarle Niño de Mairena fraguando dicho nombre para la inmortalidad.
Residencia en Sevilla
Hacia 1929 se traslada a Sevilla y logró un cierto reconocimiento en el ambiente de las fiestas de la Alameda de Hércules, donde conoció a grandes artistas, y comienza a actuar en algunos modestos espectáculos. Antonio siempre los recordaría como su inicio profesional. Logró actuar, al año siguiente en el Kursaal Internacional de Sevilla, un cabaret de lujo donde se ofrecían espectáculos de cuadros flamencos. Pero donde más se movió fue por los colmaos y cabarets nocturnos de Sevilla, viviendo el ambiente de juergas nocturnas y fiestas gitanas.
Éxitos
Su primer gran triunfo en Sevilla se producirá durante la Semana Santa de 1933, cuando los directivos de la Tertulia Sevillana, entre los que se encontraban Rafael El Gallo, Juan Belmonte y otros personajes sevillanos aficionados al cante, lo contratan para sustituir a "El Gloria" como cantaor de saetas. Desde el local de la tertulia, situado en la esquina de Sierpes con plaza de San Francisco sobre el bar Laredo, dio una magistral lección del cante por saetas, siendo sacado, como los toreros, a hombros por los aficionados. Especialmente recordada será su serie de saetas al Cristo de los Gitanos. En aquella época republicana se le conocía como "El Niño de Mairena". Carmen Amaya lo contrató para grabar en Barcelona la canción de su película María de la O. En 1936 conoce y comienza a trabajar con el guitarrista Melchor de Marchena, quien se convertiría en su apoyo más firme en su carrera profesional.
Cuadros flamencos
Después de la Guerra Civil, poco a poco sus actuaciones se van haciendo más estables y logra introducirse en el mundo de los cuadros flamencos de Sevilla y Madrid. Figuró en la compañía de Juanita Reina y en el ballet de Pilar López, durante los años 1943 y 1944. Pastora Imperio le contrató, en 1945, para actuar en la venta La Capitana, de Madrid, alternando con otros artistas. Cuando en 1946, regresa a España Carmen Amaya le incorpora a su espectáculo en el Teatro Fuencarral donde destaca en un espectáculo basado en romances de Lorca. Consagrado ya su nombre en el mundo flamenco como gran cantaor, en 1950 es contratado para hacer una gira por Europa con el ballet de Teresa y Luisillo, recorriendo Bélgica, Alemania y Gran Bretaña, y más tarde parte del norte de Africa.
Tablaos
En los 50 el flamenco es conocido en medio mundo gracias a los conjuntos flamencos. Se ponen de moda los tablaos, a los que comienza a acudir un público variado. Antonio se incorpora a este mundo actuando en El Duende, de Madrid. Pero el cante entra en decadencia. Los viejos cantes se subordinan al baile, perdiendo sensibilidad y pureza. La mayor parte de los artistas, respondiendo a la demanda de un público cada vez más amplio pero menos entendido, se decanta por la copla popular, la canción ligera y el cante de acompañamiento al baile, las tonadillas y otros palos ligeros. Pero un núcleo de cantaores sigue interpretando, en ambientes íntimos y pequeños escenarios, los estilos de siempre: Juan Talega, Fernanda y Bernarda de Utrera, Fosforito, Chocolate, los Pavón, Agujetas, serán los referentes que Antonio Mairena.
Discografía
Con el desarrollo de las casas discográficas comienzan a editar discos de flamenco que encuentran un público fiel. Hispavox edita la primera Antología del Arte Flamenco, dirigida por el guitarrista Perico el del Lunar. Antonio se introduce en este mundo en 1950 grabando 4 discos de pizarra en la casa Columbia, lo que le permite alcanzar una cierta difusión, y poco después graba con Paco Vallecillo un nuevo disco en Tánger con cantes de Enrique el Mellizo y fandangos.
En 1954 graba en Londres un LP, con seguiriyas, soleá, cantiña, liviana y la Nochebuena de Jeréz, que le lanzará al estrellato dándole a conocer en ambientes musicales más amplios y mostrarse como gran maestro en el dominio de los difíciles palos del cante puro que tan pocos cantaores abordaban.
A este le seguirán varios discos en la casa Columbia, entre los que cabría destacar Cantes de Antonio Mairena, de 1958, que le ponen al alcance de un gran conjunto de aficionados que mantiene viva la llama del cante viejo. De sus grabaciones destaca, fundamentalmente " La gran historia del cante gitano-andaluz", que está sirviendo y servirá por mucho tiempo de referencia para fijar la manera más ortodoxa de interpretación de determinados estilos, con la seguridad además de que en muchos de ellos Mairena engrandeció considerablemente el modelo original.

Ballet de Antonio
Antonio entra en contacto con Antonio El Bailarín, quien le incorpora a su ballet en calidad de cantaor para el baile. Permaneció en la compañía diez años recorriendo Europa, América, África y Asia. Estas actuaciones le dieron a conocer a un amplio público y supuso para su carrera el espaldarazo definitivo.
Concursos y festivales de flamenco
En este ambiente de cierto auge del flamenco se celebra en 1955 en el Patio de Banderas de Sevilla un Certamen Flamenco, dentro del Festival Internacional. El año siguiente retomando la idea y con el impulso del poeta local Ricardo Molina, del grupo Cántico, se celebra en Córdoba el Primer Concurso Nacional de Arte Flamenco, que ganó Fosforito.
Peñas flamencas
Al calor del progreso del flamenco surgen las peñas. Inician esta andadura La Platería en Granada, Juan Breva en Málaga y Los Cernícalos en Jerez, entre otras, dando rienda al impulso del flamenco, organizando tertulias y actos flamencos y, poco a poco, potenciando los primeros festivales.
Cátedra de flamenco
En 1958 se crea la Cátedra de Flamencología de Jerez, toda una institución en el mundo de las asociaciones flamencas, de la que Antonio Mairena será nombrado Director Honorario en 1959.
Reconocimientos
Los organizadores del concurso de Córdoba deciden ofrecerle de nuevo la Llave de Oro del Cante, que ya tenía Manuel, en el concurso de 1962 que le hizo entrega el bailaor Antonio en el Alcázar de los Reyes Cristianos. Desde entonces se empeñó en revalorizar el cante y llevó a cabo una serie de grabaciones antológicas. Gracias a este premio se consagró y comenzó a ser requerido en todos los festivales que comenzaban a surgir por toda la Baja Andalucía.
Antonio dignifica el premio, le da prestigio y sentido a la llave, le da el pleno significado de maestro en el dominio de los cantes y definidor de estilo en el arte. Con motivo de la concesión del premio; la Cátedra de Flamencología, de Jerez le rindió el primer homenaje de su vida, en un festival con la participación de destacados artistas y de los poetas Ricardo Molina, Antonio Murciano y Manuel Ríos Ruiz.
Festival de Mairena del Alcor
Mausoleo de Antonio Mairena. Foto:Elias Zamora. Commons
Mausoleo de Antonio Mairena. Foto:Elias Zamora. Commons

El festival de Mairena del Alcor surge como acto benéfico en 1962 organizado por el párroco de la villa y Antonio Mairena. El objetivo inicial era organizar un espectáculo a beneficio de la parroquia, con un festival de canciones andaluzas y cante flamenco incluyendo un concurso para promocionar a los jóvenes aficionados. Nacía el festival, con la intención, en palabras de Antonio" de convertirlo en "la fuente líquida donde los cantaores que se están formando y los que le sucedan beban en las puras aguas del cante flamenco"..
Sobre sus tablas consiguieron trofeos figuras tan señeras del cante como El Lebrijano (1964), Calixto Sánchez y Manuel Mairena (1965), Agujetas de Jerez, Camarón de la Isla y José Menese (1966), Fosforito (1967), Curro Malena y Chocolate (1968), José de la Tomasa (1973), Rancapino (1974), Chiquetete (1975) o Juana la del Revuelo (1983).
Homenaje
En homenaje al maestro el Ayuntamiento de Mairena del Alcor erige en 1968 el monumento "Al Cante Grande Gitano, llevado a la más alta cumbre en alas del maestro Antonio Mairena", obra de Antonio Gavira Alba. En lugar destacado recoge los cuatro cantes básicos (tangos, tonas, seguiriyas y soleares), verdadero pilar del Cante Jondo y el primer grupo de cantes del Concurso de Mairena, amparados por la musa del arte flamenco.

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Fuentes

Biografía de Antonio Mairena Antonio Cruz García
Reseña biográfica de Antonio Mairena José Manuel Navarro

Editor: FRB